Descuento de pagarés

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El descuento de pagarés es una vía de financiación muy utilizada por las Pymes, en especial las más pequeñas y los autónomos.

En concreto el descuento de pagarés es una operación financiera muy parecida a un crédito o mejor dicho a un préstamo, porque el dinero prestado se recibe anticipadamente de una vez en la fecha del descuento de pagaré. Cuyo origen es siempre una operación comercial, y no operaciones financieras como puede ser asegurar los pagos de un préstamo entre empresas. Aunque algunas entidades no son tan escrupulosas al estudiar el origen del pagaré, en especial las cajas, entidades financieras desaparecidas tras la reestructuración financiera fruto de la crisis.

Por lo que normalmente el importe del pagaré coincide con el importe total de la factura fruto de la operación comercial pendiente de cancelación.

Al fin y al cabo el descuento de pagarés es una operación financiera por el que un banco u otro tipo de entidad financiera anticipa a la empresa el importe de los pagarés no vencidos emitidos por clientes fruto de las operaciones comerciales con los mismos. De dicho importe la entidad financiera nos abona el nominal del pagaré menos intereses.

Calculados en función del plazo que media entre la fecha de descuento y la fecha de vencimiento del pagaré. Usando para el cálculo de intereses, al ser una operación normalmente con un plazo menor a un año, la fórmula del interés simple.

Descuento de pagares

Razones para usar descuentos de pagarés

En cuanto a la razón de que sea tan utilizada por las empresas más pequeñas son varias:

  • Es un instrumento sencillo y fácil, pues se basa en anticipar el importe, es decir sin esperar a la fecha fijada como vencimiento, de las operaciones comerciales habituales de sectores como la construcción, el inmobiliario, industria, etc. El boom inmobiliario tan frecuente en España, ha consolidado más el uso del descuento de pagarés. Las promotoras inmobiliarias usaban los pagarés como su forma principal de pago lo que generó mucha actividad financiera en descuento de pagarés. Todo aquel que trabajaba para promotoras inmobiliarias, es decir contratistas, proveedores y sobre todo subcontratistas por ser el último eslabón de la cadena, recurrían como fuente de financiación al descuento de pagarés. Para evitar los límites fijados por las entidades a las empresas en el descuento de pagarés, se distribuían los importes entre varias entidades financieras por lo que era muy habitual que una empresa tuviera varias líneas de descuento de pagarés, dependiendo del número de entidades, bancos y las desaparecidas cajas principalmente, con las que trabajara. Operaciones de descuento de pagarés a las que no renunciaban las entidades en un momento en el que el sector inmobiliario era solvente, puesto que la demanda de vivienda estaba asegurada casi a cualquier precio. Por lo que cualquier promotora inmobiliaria, por el hecho de serlo, se consideraba solvente y por lo tanto sus pagarés se calificaban como un papel de elevada calidad para el descuento de pagarés.
  • El descuento de pagarés es una de las fuentes de financiación más tradicionales que existen en España. Quizás por todos los booms inmobiliarios que ha vivido nuestro país y la estrecha vinculación del sector inmobiliario con el descuento de pagarés. Al ser una fórmula muy tradicional consiste en uno de los principales productos de los bancos, siendo un producto muy rentable por los intereses y gastos que aplican.
  • El descuento de pagarés permite mejorar los flujos de tesorería al anticipar el vencimiento de los pagarés, que ya de por sí permiten una previsión bastante exacta de los cobros futuros. Lo cual es una ventaja como forma de pago para cualquier proyección de tesorería. Con la ventaja añadida de que la gestión de cobro que habría que realizar se transmite al banco como cedente del crédito documentado y garantía del descuento de pagaré.

Desventajas de los descuentos de pagarés

Pero a pesar de todo lo anterior existen desventajas, precisamente por ser una fuente accesible y de la que dependen muchas pequeñas empresas y autónomos:

– Es una fórmula de financiación que puede ser cara por los intereses y gastos de la operación, sobre todo las comisiones y gastos de estudio donde más margen y discrecionalidad aplican los bancos. Los gastos de estudio pueden ser muy costosos porque la entidad financiera que realiza el descuento de pagarés analiza la solvencia del emisor pero también de la empresa que descuenta el pagaré y que será responsable del pago en caso de impago del deudor principal.

Dicho estudio puede ser más o menos profundo, pero como mínimo comprende el sector y la actividad, el análisis de cuentas anuales e impuestos de cara a analizar su solvencia en base a la situación económico financiera. Además se revisa la existencia de incidencias dentro del Registro de Aceptaciones Impagadas, conocido comúnmente como el RAI.

Por eso para rebajar los gastos de estudio, que serían individuales y específicos en caso de descontar pagarés de diferentes emisores, es decir clientes, se suele operar a través de la apertura de líneas de descuento, realizando un estudio y un análisis de los principales clientes de la empresa solicitante, así como de la misma.

Una vez aprobada la línea, se concederá un importe máximo para el descuento de pagarés sin tener que realizar ningún tipo de estudio. Dicho importe máximo nunca puede ser superado, por lo que habrá que esperar a que pagarés descontados sean cobrados por el banco para que rebajen el importe de la línea y así seguir descontando papel.

A pesar de ello es aconsejable recurrir a la apertura de líneas de descuento porque que reduce considerablemente los gastos y las comisiones, frente a lo que supone el descuento individual y puntual de pagarés.


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