Cheques de descuento

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Los cheques de descuento no son un cheque normal puesto que se parecen más a cupones que sirven para poder comprar un producto o contratar un servicio en ciertos establecimientos en los que se pueden canjear a cambio de descuentos o regalos. De ahí que a pesar de que suelan ir en forma de chequeras tradicionales, al igual que un talonario de cheques, su fin es promocional. Por eso algunos cheques de descuento también tienen forma de cupones o de tickets canjeables, aunque con el auge de Internet hoy en día muchos cheques descuento tienen un formato digital que incluye  un código. Estos tipos de cheques pueden ser al portador o nominativos al ir asociados al titular de una tarjeta de socio o similar.

Cheques de descuento

Cheques de descuento para socios de un “club de clientes”:

El  usar un cheques descuento dentro de programas de fidelización de clientes es algo cada vez más habitual. Es una forma más tradicional de las tarjetas de fidelización tipo club, que son un soporte más moderno para poder acumular puntos en las compras y así posteriormente poder obtener vales descuentos y otro tipo de ventajas para los socios. Normalmente este tipo de tarjetas cliente son gratuitas para el titular de la misma, como por ejemplo la tarjeta Carrefour. Y para acumular puntos se deben de enseñar durante el pago de la compra correspondiente para poder acumular puntos y así tener descuentos. Normalmente este tipo de descuentos se obtiene mediante cupones con forma de cheques descuento o tickets para enseñar en la siguiente compra. Algunos cheques y cupones tiene fecha de caducidad y otros pueden utilizarse durante más tiempo. Aunque en el caso de las tarjetas descuento se puede ir acumulando puntos hasta conseguir un importe que permita canjear un regalo u obtener un descuento. Sin embargo hoy en día lo más normal es la descarga de cupones promocionales a través de páginas web donde es necesario introducir el número de socio y contraseña correspondiente para así poder imprimir los cupones y cheques de descuento. Sin embargo en algunas empresas el programa de fidelización no se basa en cupones ni cheques descuento, sino en el usuario y contraseña para acceder a una cuenta cliente virtual. Así se evita tener un soporte físico lo que facilita acumular puntos y aplicar descuentos sin necesidad de tener el documento físico.

Cheques al portador:

A diferencia de los cheques descuento son aquellos que pueden usar cualquier persona, lo que facilita la aplicación de descuentos al no requerir inscripción previa ni dar datos personales. Es algo muy habitual en distribución de promociones a través de prensa, buzoneo, o mediante su distribución en la calle o sitios públicos como estaciones de metro. Incluso gracias a Internet, el propio usuario puede descargar estos cheques descuento al portador para poder aplicarlos cuando quieran. Ejemplos de estos cheques descuento al portador es Family Check o Urbancheck, muy utilizados en la Comunidad de Madrid y otras grandes ciudades. Normalmente los cupones descuento están asociados a productos y servicios relativos al ocio: restaurantes, cine, etc. Otro ejemplo muy conocido son los cheques descuento de Groupalia de 10 euros. También otro soporte para cupones y cheques descuento son las típicas revistas que ofrecen droguerías y perfumerías. Que  se pueden canjear luego por ciertas ventajas para comprar productos en ciertos establecimientos, normalmente aquellos vinculados a la empresa. Aunque los cheques de descuentos ofrecen buenas condiciones para adquirir ciertos productos y servicios, la verdad es que dependen mucho de las condiciones a las que están sujetas esas promociones. Lo que a veces puede condicionar la elección por parte del comprador, y suele venir escrito en pequeño en la sección de condiciones del cheque descuento. Algunas de las condiciones más típicas de estas promociones son:

  • Fecha de caducidad: dado que como toda promoción hay una limitación temporal, ya sea por un plazo de tiempo limitado o por una fecha límite. En el caso de cupones y cheques descuento de cines, normalmente el límite viene dado por el día se la semana.
  • Establecimientos adscritos: en el caso de que la promoción esté limitada a unos establecimientos, se indica una lista de los mismos e incluso de la zona geográfica a la que está limitados los descuentos.
  • Compra mínima: implica un gasto mínimo para poder acceder a las ventajas promocionales de comprar un producto o servicio.
  • Oferta limitada: los cheques descuento no suelen poder aplicarse a todos los productos o servicios de una empresa o zona comercial. De ahí que se suela indicar cuál es la oferta promocional.
  • No acumulable: para evitar que en la compra salga gratuita, salvo que la promoción implique un regalo. Así que lo normal es que no se puedan acumular varios descuentos iguales.
  • Otras condiciones habituales suelen ser no poder canjear los cheques descuento por dinero en efectivo.

En todas las promociones es fundamental evitar gastar más de lo que se necesita por culpa de los cupones o cheques descuento. De ahí que al igual que pasa en las rebajas sea importante hacer una lista de lo que queremos comprar y luego ver los descuentos que son aplicables. En vez de comprar aquello que nos ofrecen los cheques de descuento, simplemente por el hecho de tener el cupón promocional. Una vez que hemos seleccionado los descuentos que queremos aplicar en nuestra compra es fundamental leer las condiciones aplicables para así no llevarse sorpresas de última hora al pagar. En especial cuando para canjear el cheque descuento es necesario presentar la tarjeta club cliente. Porque en caso de no llevarla no podremos canjear los descuentos del cheque. A veces hay que tener cuidado porque hay familias con diferentes tarjetas y los números pueden ser diferentes lo que implica que no todos los cheques descuento sirven para todos los titulares de la tarjeta. Habrá que tener en cuenta el número de tarjeta que aparece impreso en el cheque o cupón.


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